La llama y yo cambiamos señas,
ella torciéndose, yo enclavada.
Le encargo quemar mi cuerpo
en caoba derribada.
Y la llama aceptando me toma
y le veo y le sigo su hazaña.
Caen sienes, caen manos,
y voy con mi soplo y con mi diestra
atizando, en patrona, la llama...
martes, 4 de septiembre de 2007
La llama y yo cambiabamos señas
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GABRIELA MISTRAL
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