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lunes, 3 de septiembre de 2007

Suceso

¡Qué suceso tan claro y tan extraño!
adentro del suceso estaba un niño
como un hueso dentro de una aureola
ambos ahora eran hermanos
era el azar su madre brillante
el niño nada sabia del otro
pero el suceso lo acechaba en el sueño
sombrero irremisible y pronto
a hacerse respetar o lo seguía
a cierta distancia del joven amado
el suceso esperaba su hora de iluminar
y calzarse el hombre necesario a todo acto
la esclavitud del ser a su destino
la memoria infalible de lo que va a venir
al despertar la madre a la hora verdadera
todo había nacido hasta el último día.

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