Lectores

martes, 4 de septiembre de 2007

BAJO EL CIELO NACIDO TRAS LA LLUVIA

...Eso fue la felicidad:
dibujar en la escarcha de los vidrios figuras sin sentido
sabiendo que nada durarían,
cortar una rama de pino
para escribir un instante nuestro nombre en la tierra húmeda,
atrapar una plumilla de cardo
para detener un momento la huida de toda una estación.

Así era la felicidad;
breve como el sueño del aromo derribado,
o el baile de la solterona loca frente a1 espejo roto.
Pero no importa que los días felices sean breves
como el viaje de la estrella desprendida del cielo.

Pues siempre podremos reunir sus recuerdos,
así como el niño castigado en el patio
encuentra guijarros con los cuales forma brillantes ejércitos.
Pues siempre podremos estar en un día que no es ayer ni mañana,
mirando el cielo nacido tras la lluvia,
y escuchando a lo lejos
un leve deslizarse de remos en el agua.

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