Donde una vez
Los ríos de los días fluyeron
Arrastrando luciérnagas,
Ahora los resecos lechos acunan duendes burlones
Que en la noche descuelgan las estrellas
Dejadas por los amigos aldeanos.
Los ríos de los días fluyeron
Arrastrando luciérnagas,
Ahora los resecos lechos acunan duendes burlones
Que en la noche descuelgan las estrellas
Dejadas por los amigos aldeanos.
Donde una vez
las tijeras de las mareas
rompían las rocas,
ahora las cadenas de las lluvias
amarran a todos los viajeros
Donde una vez
los niños juvilosos gritaron
su descubrimiento del mar de los delfines,
ahora desiertos sin arcas
no atesoran ni la plata de un pez.
Donde una vez
las trompetas de los bosques amarillos
derribaron los muros de las nieblas,
ahora ni una manno podría hallar
el trébol de la buena suerte.
Ahora solos,
solitarios en el centro del espacio
los proscritos que aún no se conocen
velan al borde de las hogueras
esperando el estallido de las nuevas navidades.
No hay comentarios:
Publicar un comentario